Recomendaciones para cuidar tu piel durante el verano

Recomendaciones para cuidar tu piel durante el verano

  • Durante el verano, aumenta la temperatura y con ello la deshidratación de la piel y exposición a rayos ultravioleta.
  • Los temporadistas acuden masivamente a las playas y emplean ropa fresca, muchas veces exponiendo su piel de manera directa a los rayos solares sin la protección adecuada.
  • Proteger la piel es tarea de todos, el médico juega un papel fundamental al realizar las recomendaciones pertinentes y el paciente al cumplirlas.
  • La importancia del cuidado de la piel del rostro radica en evitar el foto-daño, con consiguiente foto-envejecimiento, o incluso, formación de lesiones malignas en la piel.

La llegada del verano es oportuna para mostrar un poco más de piel, bien sea en casa o en la playa. El clima es apropiado para usar prendas ligeras y descubiertas. En esta época del año, la higiene y el cuidado de la piel se vuelven nuestros grandes aliados.

Los fenómenos oxidativos son los principales causantes del envejecimiento cutáneo. A pesar de que nuestra piel posee su propio mecanismo de defensa frente a estos fenómenos, con el paso del tiempo se saturan y dejan la piel expuesta a los efectos nocivos de los radicales libres. Por tanto, la actividad principal del día consistirá en tomar 500 mg de vitamina C y por las noches usar productos ricos en dicho suplemento. Esta protección contra los radicales libres puede ser potenciada con la ingesta de antioxidantes naturales, presentes en las frutas de color rojo, cítricos, cereales integrales, pescado azul, zanahorias o zumos de té verde.

Como en esta época estamos más expuestos al sol, debemos conocer cómo cuidar nuestra piel. A continuación, una serie de recomendaciones a tomar en cuenta durante la temporada de verano:

  1. Protección solar y complementos: Lo recomendable es utilizar a diario protección solar en todas las áreas que vayas a exponer al sol. El producto debe ser aplicado entre 20 y 30 minutos antes de la exposición, en cantidad suficiente y de preferencia un producto a prueba de agua. Se debe repetir cada 2 horas; los complementos ideales del protector solar son las gafas de sol, sombrero y protector para los labios con FPS 15 o más. Recuerda que la cantidad de rayos UV aumenta conforme aumenta la altitud, por tanto cada 300 m sobre el nivel del mar, la dosis de rayos UV aumenta un 4.5%, pues la capa de la atmósfera que los atenúa es más fina.
  2. Vestimenta: Para evitar la acción directa del sol sobre la piel se debe usar ropa ligera y clara, que cubra la mayor parte del cuerpo.
  3. Evitar los rayos solares de horas pico: Desde las 10:00 am hasta las 17 horas los rayos son más fuertes y verticales, por tanto, se debe evitar la exposición directa durante estas horas. Si no puedes evitar la exposición, no olvides protección solar, sombrero y gafas de sol. Evita consumir gaseosas, ya que estas son unas de las responsables de la aparición de celulitis y deshidratación de la piel.
  4. Ingesta de agua e hidratación de la piel: Tomar agua te va a permitir mantener la hidratación que tu piel necesita para verse suave y humectada. La recomendación es ingerir 2 litros de agua al día. Por otro lado, para mantener la piel hidratada por fuera, lo ideal es utilizar una loción refrescante en spray, a base de agua, que puedas utilizar durante el día.
  5. Higiene facial y corporal: Debes limpiar tu rostro y cuerpo 2 veces al día sin falta, ya que en verano transpiración es mayor y los poros necesitan estar limpios y libres de obstrucción
  6. Exfoliación de rostro y cuerpo: Es importante la exfoliación para eliminar las células muertas de la piel y permitir su regeneración, con lo que se logra mantener una piel suave. La misma se puede realizar con productos dermocosméticos preparados, o productos caseros. Por ejemplo: miel y azúcar, miel y café, entre otros.
  7. Cuidado extremo con perfumes, colonias o medicamentos: Estos productos pueden hiper pigmentar, por tanto, evita perfumes y colonias. Consulta con tu médico especialista si padeces alguna condición o patología de base, para la cual recibas tratamiento. Asegúrate de que tus medicamentos no sean foto-sensibilizantes.
  8. Vigilancia o “encimoterapia”: Si ves algún cambio en tu piel (color, textura, lunares o manchas anormales) no dudes en consultar con tu médico, ya que si alguna alteración de la piel (estética o médica) es detectada a tiempo, hay mayores probabilidades de que los tratamientos funcionen.

 

Por: Dra. Isabel Piñero – Médico Cirujano Especialista en Medicina Estética. Unión Internacional de Medicina Estética.